En el ámbito de la salud, hay algo que apenas ha cambiado en los últimos años: la repetitiva afirmación de que «trabajamos para los pacientes» o «centramos nuestra atención en las personas que conviven con una enfermedad». Sin embargo, la realidad es que se conoce poco sobre la experiencia de los pacientes. Esto se debe, en gran parte, a que rara vez se nos escucha, o incluso, se nos ignora por completo.
En la mayoría de los casos, nos resulta más fácil hablar que escuchar. En muchas jornadas sobre «las experiencias del paciente», descubrimos que entre los ponentes no hay ni uno solo que lo sea. ¿Imagináis una jornada sobre lactancia materna y que entre los ponentes no haya ninguna mujer? Parece absurdo, ¿verdad? Pues ocurrió hace no mucho tiempo. Podéis ver aquí la noticia.
Es algo anecdótico, cierto, pero sigue ocurriendo hoy en día cuando se habla de pacientes: «Todo para el paciente, pero sin el paciente».
Si realmente deseamos crear conciencia sobre temas importantes, como la prevención de enfermedades o la proactividad en cuestiones relacionadas con la salud, debemos llegar al corazón de las personas. Y para lograrlo, debemos comenzar por comprender sus sentimientos y ver la realidad a través de sus ojos. Necesitamos conectar con todas las emociones y razones que harán que tanto los pacientes como su entorno social tomen conciencia de su papel activo en el proceso de la enfermedad. Esto, a su vez, ayudará a los profesionales sanitarios a mejorar su práctica clínica y, por ende, mejorará el Sistema Sanitario.
Escuchar a los pacientes es fundamental para mejorar la práctica clínica y aumentar su calidad de vida. Los pacientes son expertos en sus propias experiencias y síntomas, ofreciendo perspectivas valiosas que pueden guiar a los profesionales de la salud hacia diagnósticos más precisos y tratamientos efectivos. Al entender sus preocupaciones, miedos y expectativas, los profesionales sanitarios pueden establecer una relación de confianza, crucial para el proceso curativo. La comunicación efectiva fomenta la adherencia al tratamiento y la gestión adecuada de las condiciones crónicas. Además, al escuchar activamente, los profesionales pueden identificar problemas subyacentes, mejorar la empatía y proporcionar un cuidado personalizado. Esta atención centrada en el paciente no solo mejora los resultados clínicos, sino que también eleva la satisfacción del paciente, promoviendo así una experiencia de atención sanitaria positiva y una mejor calidad de vida.
En pocas palabras, debemos escuchar las experiencias tanto de los pacientes como de los profesionales para poder narrar historias auténticas que conmuevan a nuestra sociedad, la cual está cada vez más saturada de relatos superficiales.
En Mind The Gap Team, somos expertos en escuchar. Porque la escucha es esencial, sobre todo cuando se trata de temas relacionados con la salud. Utilizamos una metodología para extraer las curvas de experiencia de paciente, profesional sanitario, cliente, en la mayoría de nuestros proyectos. Además, trabajamos un Modelo para diseñar y activar narrativas/historias que conectan con las audiencias objetivo.
Debemos escuchar para mejorar.



